los astros que se mueven
con lenta y pesada precisión,
los ríos que fluyen
como si fueran la sangre de los peñascos,
la fertilidad y los ciclos femeninos,
las danzas primitivas y modernas,
el juego constante de las mareas,
los vientos que modifican la superficie,
las íntimas pulsaciones de la pasión y el deseo
y la sangre que fluye
como si participara de una aguda pendiente,
el monzón indio y las demás lluvias del planeta,
los secretos vaivenes de la amistad y
el cambio ritual de las estaciones.